De profesión, desempleado

luismipalacios 21 abril 2009 0


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Estar parado está de moda. O al menos eso parece si sólo miramos la frialdad de las cifras que nos dan las estadísticas que nos llegan desde el Ministerio de Trabajo cada mes. Cada vez son más las personas que se pasan por las oficinas del INEM para engordar un poco más la lista de desempleados. En concreto, ya vamos por los tres millones y medio de personas que no tienen la obligación diario de acudir a su puesto laboral. Tres millones y medio de personas que ven como tienen que hacer milagros para llegar a final de mes.

Lo peor no ha llegado aún. Está por llegar. Cada predicción del experto laboral de turno es peor que la anterior. El apocalipsis de millones de profesionales se acerca. Algunos ya se atreven a vaticinar que la cifra de cinco millones de parados no es una utopía y que a finales de 2011 se podría alcanzar. Me da miedo escuchar las tertulias económicas. Necesito fe y esperanza. Me da igual que me mientan. No me creo que el futuro sea tan negro. Como mínimo, que me lo dibujen gris, que entre algo de luz en el largo túnel en el que estamos inmersos. Es imposible que un país que nos lo venden como una de las mayores economías del mundo saque pecho con cerca del 20 por ciento de la población activa fuera del mercado laboral.

Yo no sé quién es el culpable de la actual situación, pero sé que hay tres millones y medio de personas que no lo son. Y no quiero que la cifra llegue a los cinco millones de personas. Cinco millones de lamentos que no entienden como no les permiten incorporarse al mercado laboral. Un lugar del que nunca debieron salir y en el que ahora resulta muy complicado entrar.

Me gustaría que la próxima rueda de prensa del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, la ofrezca desde alguna oficina del INEM, rodeado de gente desempleada, para que sienta en primera persona sus miradas perdidas y decepcionadas. Sería una buena forma de comprometerse y empezar a buscar soluciones reales.