Mi experiencia como empresario es como un árbol abstracto plantado en medio del mar. Puedes esperar cualquier cosa.

moisesgutierrez 7 junio 2010 3

Mi experiencia como empresario es como un árbol abstracto en medio del mar. Te puedes esperar cualquier cosa.

 

¿Por qué meterme a empresario y no seguir la rutina familiar de estar contratado toda mi vida? Bueno, la verdad es que la pregunta puede parecer una locura ahora que estamos inmersos en plena crisis mundial y en una crisis laboral sin precedentes en España. Pero no es difícil plantearse la opción de ejercer una actividad por cuenta propia cuando el trabajador medio español no cuenta con ninguna seguridad de permanencia en su puesto de trabajo. Al menos, hablo por experiencia.


No es que un día te levantes y digas: “hoy voy a ser empresario”. La cuestión, como casi todo en esta vida, es mucho más paulatina. Lo primero que compruebas es que se te van cerrando puertas laborales: por edad, por falta de experiencia o conocimientos, o simplemente, porque no encajas para determinados puestos. Además, si vives en una zona rural, como es mi caso, también ves muy limitadas las opciones para acceder a determinados empleos… ¡¡¡y eso que vivimos en la época de las telecomunicaciones y la banda ancha!!!

Así que por un número bastante grande de factores, y meditando la situación muchos meses, decidí dar el paso de empezar una aventura empresarial con los conocimientos que tengo de diseño web, nuevas tecnologías y sobre todo, dar cancha a los clientes y dejarles que crean que dominan la situación… en fin, si algún cliente mío lee esto, que se haga cargo que tengo que hacerme un poco “el gallito” en este blog.

¿Qué es lo que ocurrió una vez tomé la decisión de empezar mi propia actividad comercial? Bueno, pues empezó una larga historia de sucesos (incluyendo calamidades) que pretendo contar en futuros post. Espero que mi experiencia os pueda servir y os ahorre muchos problemas tontos que yo he tenido. Seguimos…